miércoles, 29 de abril de 2009

La faceta musicológica de Gabriela Mistral

Poco conocidos parecen ser los escritos ensayísticos de la afamada poetisa, sobre todo con respecto a nuestra música vernácula. He aquí un entrañable ensayo cargado de emotividad que describe la singularidad de los bellos cantos de nuestro pueblo mapuche.
MÚSICA ARAUCANA

Estas voces que cantan son algo más que tristes, sin que las podamos llamar desgarradoras, porque el desgarro es todavía un erguimiento; ni amargas, porque la amargura se trae clavada su puntita de rencor viril. Las bestezuelas heridas tampoco gemirían de este modo, porque dicen que en el registro de su gemido último no se pierden enteramente las otras voces dadas en las aventuras alegres, en el refocilarse del estío bueno. Las bestezuelas que se quejan en mi disco serían unas que no tuvieron disfrute de pastos grasos y saboreo de pieza sanguinosa, y que no trotaron como el huemul ágil o el puma fogoso, felices de canícula o de amor.
Son hermosas de profunda hermosura, sin embargo, las cuatro canciones, por una desconcertante originalidad. Eso no había caído a la oreja folklórica en ninguna parte; eso no ciene de la quena elegíaca ni de la marimba maya; y eso no contiene una dedada de criollismo. Se ha guardado pura, siglos de batidura desordenada de las dos sangres; se ha mantenido testarudamente puro según el ampecinamiento araucano; a dejado resbalar en el aire de Lebu o Traiguén las andaluzadas o las aragonesadas que venían de los alrededores, como el peatón deja pasar al peatón en el camino. Agradecimiento le doy a las gargantas cantadoras por esta preciosa lealtad a sí mismas, virtud en que el indio sobrepasa al blanco imitador, para el cual todas las cosas se vuelven pegadizas en este tiempo.
En torno a la vieja Araucanía los criollos han cantado tanto como han vendido y cultivado. La cantadora y la abuela de la cantadora oían la melosa canción criolla, en su balanceo de melancolía y de deseo, y sus oídos aventajaban la queja melodiosa, pero que no les sirve para quejarse ellas.
La monotonía de la canción es la misma que la de los demás pueblos asiáticos y se aproxima en poco a la de ciertas danzas polinesias. Los oídos acostumbrados a las modulaciones ricas, y especialmente a las barrocas, no entenderán nunca la belleza religiosa de estas tiradas lentas, de estos acunamientos profundos que los viejos pueblos se dieron a sí mismos para acompañar su tristeza y su misma alegría.
El acomodamiento del oído a la letanía cuesta como el de los ojos a la belleza del desierto. H. D. Lawrence escribe con disgusto del ritmo reiterado del tambor azteca, y a un hombre irlandés hay que dejarle en esta ocasión el derecho de no entender. Nosotros, los que llevamos la misteriosa gotera asiática, la lágrima especiosa que vino de Oriente, y que, gruesa o pequeña, todavía puede en nuestra emoción y suele poder más que el chorro ibérico; nosotros entramos fácilmente en la magia atrapadora, en la delicia dulce de esta monotonía que mece la entraña de la carne y mece también el cogollo del alma; nosotros sí somos capaces de escuchar la hora o las horas ese redoble "empalagoso" que pudiera parecerse al "ritmo pitagórico de las esferas". Al cabo podría ser mejor una armonía elemental que una barroca... la famosa armonía sideral...

La Nación, 17 de Abril de 1932.
Buenos Aires, (De "Música araucana",
Págs. 86, 87 y 89 en "Recados..." Edit. del Pacífico 1957)

domingo, 15 de febrero de 2009

La tragicomedia del tiempo en Internet

Numerosas veces ocurre un fenómeno terrible en el vertiginoso mundo de internet. Se trata de cuando alguien busca a alguien o algo y acude a esta ciberherramienta en su desesperación, pero lamentablemente no recibe respuesta a tiempo....
He aquí un ejemplo macabro tomado desde un blog en el cual el tema de conversación era el genial Comentarista de temas Internacionales Ruperto Concha Cosani:

claudia cortes

busco a cristian enrique ibarra argomedo la ultima vez supe que vivia en la pobacion del la estacion ayundenme gracias desde calama

Posted on 05-Sep-07 at 11:43 pm


Cristian Ibarra

CLAUDIA CORTES SOY AMIGO DE CRISTIAN IBARRA DE RENGO Y CALZA CON LAS DESCRIPCIONES QUE PIDES

este es su mail

cristian.ibarra@hotmail.com

lamento llegar un año y medio tarde
saludos desde rengo

Posted on 29-Dic-08 at 8:09 pm

Se desconoce si Claudia Cortés leyó o pudo encontrar a quien buscaba tan desesperadamente...

miércoles, 4 de junio de 2008

Guarda con el Arte!



El arte, como medio que conmueve a través de los sentidos al espíritu, está profundamente arraigado en la cotidianidad de todos y todas. Eso sí, con todas las diferencias de calidad posibes.
En el plano artístico son innumerables los debates que se inician para responder a la pregunta ¿Por qué se hace arte?.
De estos debates nacen dos posturas fundamentales. Una de ellas se refiere a utilizar el arte como medio de escape espiritual, como una suerte de recreación del alma en medio de este mundo frío y cruel. Otros piensan que el arte debe cumplir un rol social. El arte debiera ser utilizado para "despertar" a la gente de su letargo ciudadano, de su condición lumpénica que parece irreversible por momentos.
Sin embargo, al analizar las actividades que realizan los artistas simpatizantes de estas dos posturas nos encontramos con varios problemas.
En el primer caso, la actividad artística ofrece un cobarde escape de la realidad, lo cual no merece mayor análisis.
En el segundo caso nacen las contradicciones. Podemos poner en evidencia esto al analizar la propuesta y el efecto real que se logra. Es así como en música se ponen de moda las canciones que hablaban en contra de la dictadura, de los poderosos, del sistema económico. Dichas canciones pueden tener un contenido coherente y una postura clara. El problema surge cuando se vuelven moda.
Se sabe que la moda es pasajera, desechable, sin embargo hay aspectos de ciertas épocas que renacen o resucitan en otras. A pesar de los intentos de respaldarla por medio de los argumentos de sus creadores, la moda es irracional, carece de cualquier argumento sustancial y válido. Se opone a lo práctico, a lo funcional.
Entonces, es en el momento en el que la canción de protesta se vuelve moda cuando pierde total sentido para la mayor parte de los oyentes, que se sienten atraídos por ella únicamente por la lisonja que produce y por la aceptación social que ostenta.
Es en este punto donde la actividad artística se vuelve peligrosa. En los tiempos actuales, la música -por nombrar una de las formas de arte más masiva y cotidiana-es, en su mayor parte, un producto más que vender.
Junto con la publicidad, el arte -despojado de razón y desentendido de la realidad- puede tener connotaciones tan negativas para los pueblos como positivas para sus dominadores y opresores.

No obstante, hay indicios de cambio. Un cambio paulatino, que viene a paso de caracol abriendo algunas conciencias. Es la bomba de tiempo del sistema...
*Este texto no ha sido terminado. (Continuará)

miércoles, 23 de abril de 2008

El famoso "Día de la Tierra"
















Uno de los inventos más exitosos de la sociedad de consumo fue crear días especiales para cuanta cosa existe. Se celebra, por ejemplo, el día de la madre, del padre, del niño, del medioambiente, etc... Incluso muchos celebran el día del "santo" cuyo nombre recibieron.
Y todo no es más que un exitoso intento por calendarizar la vida de las personas. "¡Hoy es el día de la Tierra!"... y a las calles salen cardúmenes de niños pidiendo "paz y amor para que el mundo sea mejor", y dos horas más tarde se verán consumiendo a destajo chucherías que vienen en envases de plástico, ese plástico de paz y amor que vestirá el suelo de su tierra. "Mañana es el día de las madres" y los niños les regalarán muestras de su cariño a cambio de que ellas les compren golosinas todos los días, también un juego de video, un reproductor de mp3. "Se viene el día de San Valentín", y las parejas se regalarán costosos accesosios para luego pelear durante el resto del año...
Entonces, tomando en cuenta estas evidencias, podemos decir que el día de la Tierra tiene una penosa significancia: a quienes nos importa, nos dice que somos ingenuos; a quienes no, les da una oportunidad de sacarse las culpas y ser, aunque sea por un día, un Capitán Planeta cualquiera.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

La Política y los políticos I

Sabido es que la política está envuelta por un manto enorme de prejuicios, sobre todo cuando especificamos en tendencias. La principal razón de lo anterior es que mucha gente confunde la política propiamente tal con el partidismo, que consta de agrupaciones de personas que se ganan la vida "haciendo política" o "entregando su vida a la gente", como les gusta decir a ellos.
La Real Academia Española de la Lengua define así el término política:

política.
(Del
gr. πολιτική).
1. f. Arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los Estados.
2. f. Actividad de quienes rigen o aspiran a regir los asuntos públicos.
3. f. Actividad del ciudadano cuando interviene en los asuntos públicos con su opinión, con su voto, o de cualquier otro modo.
4. f. Cortesía y buen modo de portarse.
5. f. Arte o traza con que se conduce un asunto o se emplean los medios para alcanzar un fin determinado.
6. f. Orientaciones o directrices que rigen la actuación de una persona o entidad en un asunto o campo determinado.

La mayoría de la gente tiene en el inconsciente y algo difuminadas las ideas de la primera y la segunda acepciones del diccionario, correspondientes al Gobierno Estatal y a los "políticos" respectivamente.
Notemos que la tercera acepción hace referencia a los ciudadanos. En nuestro país, la gente nombra en contadas ocasiones la palabra política, pues le parece algo ajeno a su cotidianidad e inconscientemente la relaciona con los prejuicios que ella misma tiene con respecto a la susodicha.
En dictadura, la gente no decidía absolutamente nada. La derecha esperó que su General hiciera lo que estimara conveniente para el país. Y lo hizo. Una vez terminado el régimen militar, la mayoría de los líderes carismáticos de izquierda estaban muertos y los que no, se dejaron llevar rápidamente por las maravillas que les ofrecía una carrera política sin adversarios y con jugosas utilidades si se convencían de que el neoliberalismo era la opción de sacar adelante al país.
El modelo económico que se impuso por la fuerza extrema en nuestro país y que fue celosamente protegido por los gobiernos de la Concertación funciona sin la ciudadanía. La política, en países como el nuestro, es una actividad reservada para contadas personas, especializadas en "moverse" (tomando la acepción vulgar de la palabra), en "tener pitutos" por aquí y por allá. Lo anterior se hace evidente si nos fijamos en la rotación de los cargos políticos en el Gobierno. Un Ministro de Defensa pasa a ser ministro de Salud o de Educación, sin necesidad absoluta de tener experiencia ni mucho menos competencia en dichos asuntos.
En Chile no existe el plebiscito vinculante, ni el referéndum ni la consulta ciudadana, excepto casos muy contados en algunos municipios. La única participación de la ciudadanía es elegir a quienes serán sus "representantes", es decir, esas pocas personas que decidirán por ella los asuntos que atañen a todos...
Es necesario tener la noción de ciudadanía en el imaginario colectivo de una sociedad para que la política la hagan los ciudadanos.

jueves, 8 de noviembre de 2007

Definiendo conceptos


¿Qué es la sociedad de consumo?


El profesor de agronomía René Dumont (fallecido en 2001), quien presentara su "candidatura ecológica" a las elecciones presidenciales francesas de 1974, se refiere así a este concepto desde su país:
La sociedad de consumo es en la cual nosotros vivimos, es decir, una sociedad de privilegiados, que explota el conjunto de los recursos naturales del mundo. Los países desarrollados del globo extraen de manera excesiva todo tipo de recursos naturales, y los consumen abusivamente.
Para 1975, explica Dumont, EE.UU. tenía el 6% de la población mundial y consumía el 33% de los recursos globales de energía, y en algunas materias primas el 40%, sin bajar nunca del 24% en cualquier producto consumido. Basta una comparación superficial de la demografía de aquellos años con la de hoy para imaginarse cuál es la situación actual.
Chile es un país cada vez más consumista. Para los empresarios eso es bueno, también lo es para el gobierno y para todo aquel que no sabe ni le interesa saber de dónde salen todos los productos que consume.
Sin embargo, el fenómeno del consumo no es tan simple como parece. No es tan fácil como dejar de consumir productos transgénicos o aquellos cuyos envases sean contaminantes, pues todos los productos vienen envueltos en embases de plástico. Una alternativa puede ser consumir productos naturales con certificación de procedencia, lo cual suele resultar imposible, primero porque son caros, segundo: cada vez son más las semillas transgénicas y, por último, los consumidores no tenemos cómo saber en qué condiciones se extraen o procesan los productos -léase condiciones laboraless, etado de conservación de especies explotadas, impacto ambiental de producción, etc.
LAS FAMOSAS HAMBURGUESAS DE SOYA
Durante el último verano, me dediqué a vender hamburguesas de soya para hacer un poco de dinero y así poder viajar. El slogan era simple; son saludables, fritas en aceite 100% vegetal, y muy ricas. De verdad eran ricas mis hamburguesas.
Cuando volví de mi viaje costeado por la soya, vi un documental argentino que ilustraba claramente la realidad de los macrocultivos de soya en la Argentina y Brasil: Los empresarios compraban vastas extensiones de campo y selva, desnudando completamente el suelo para plantar el muy sano producto. Por lo demás, los campesinos eran desalojados de las tierras en donde trabajan y vivían, quedando sin trabajo, con hambre y en la más absoluta miseria.
Me juré que nunca más vendería hamburgesas de soya.

sábado, 29 de septiembre de 2007

La Cordillera de Nahuelbuta


Corresponde a la franja de la Cordillera de la Costa comprendida entre el sur de la Región del Bio-Bío y el norte de la Región de la Araucanía.

En ella se localiza uno de los parques más bellos del país, el Parque Nacional Nahuelbuta, que alberga la vida de centenarias araucarias y bosque nativo en general, además de la rica biodiversidad de mamíferos y aves, incluyendo especies endémicas, vulnerables y en peligro de extinción.

Sin embargo, hace aproximadamente cuarenta años, el maravilloso bosque que contiene el parque no se reducía a los límites de éste. Muy por el contrario, los frondosos bosques nativos se extendían hacia las cercanías de Concepción.

Pero el "desarrollo" proyectaba su manto hacia el sur, y pronto los bosques habían desaparecido bajo las motocierras y el fuego. La cordillera se vió cubierta por un uniforme manto de pinos y eucaliptus que no duraban en pie más de una década y media, dejando absolutamente desnudos los cerros y las quebradas.

Hoy, producto de esta inescrupulosa explotación de la tierra, ésta se ha vuelto roja, ácida y sin vida. Lo que antes fue un maravilloso mundo virgen, hoy es un desierto.

Para el ojo del citadino, claro, los bosques de pinos y eucaliptus se ven muy bonitos, sin hacer reflexión acerca del real valor de un bosque. Por cierto, éste no es sólo estético, sino significativo, por cuanto alberga VIDA.

En la actualidad, los empresarios forestales tratan empecinadamente de mejorar su imagen y proteger sus cultivos al poner en su publicidad afirmaciones maliciosamente planteadas, como por ejemplo"el bosque es vida".

Logran su objetivo, pues nadie se pregunta -ni a nadie le importa- qué pasa con esa vida cuando cientos de hectáreas de este bosque "vital" son arrancadas de cuajo y su suelo quemado.